"Llevaba la bolsa vacía pero siempre que entraba la mano en ella, era capaz de extraer la magia de las palabras para regalársela a todo aquel que las quería. Escribía por las noches, robándole horas al tiempo al sueño y a él mismo. Un día al entrar la mano descubrió con incredulidad que no podía sacar más palabras. Y lo peor era que necesitaba con urgencia las palabras, silencio, mañana, beso, mar y cielo. Esas por no citar otras de menor importancia para el escrito: Dos adjetivos, un adverbio, un verbo auxiliar, uno reflexivo. Que espanto."

viernes, 27 de marzo de 2009

CORDONES por Raul Chelista

Tus ojos me miran pero ya no ven
y tu boca entreabierta ya no habla.
Tus manos desnudas parecen gritar
mientras el reloj continúa su danza, impasible.

Quisiera arrepentirme, pero no puedo.
No puedo deshacer lo que ya está hecho,
porque ya no puedo,
porque ya no quiero.

Tus labios aún rojos parecen mirarme
Y tu rostro níveo me acusa en silencio.
Mis zapatos fríos pisan tu pelo negro.

Sus hebillas vacías acusan sin miedo,
como el testigo mudo de lo que fue hecho.
Sus cordones lacios envuelven tu cuello
y muestran sinceros lo que ya está hecho.

I
La Vida sin tu amor quizá no es vida,
pero ahora tu odio ya no es odio.
Moriré olvidado y decrépito,
pero al menos habré vivido sin tormento.

II
¿Por qué el ruiseñor ya no canta?
¿y por qué la noche oscura es ya tan negra?
¿Por qué tu risa ya no tiene eco?
¿y siento alrededor la fría nada?

1 comentario:

  1. Como me gustó este poema, de algo tan cotidiano y mira lo que salió.
    Por cierto Raúl, has tocado el final? Es que me parecía que decía algo como .."y rodeando tu cuello el cordón de mi zapato".. ¿Puede ser? Es que esa frase me impacto, y es lo que me hacía recordar el poema, creo que era el tuyo no?.
    Pilar Rdt

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